Pensar que antes casi ni
probaba las especias, como mucho la nuez moscada que mi abuela la ponía cuando hacía
la salsa bechamel para los canelones, y mi madre también. Me encantaba rallarla
por encima de la salsita cuando todavía estaba en el fuego, el olor era una
delicia.
Los clavos que ponía en
los guisos, los clavaba en una cebolla y allí se quedaban y que olorcito…..
Pero las utilizaban más
en platos salados que en dulces, yo no recuerdo que en las tartas, bizcochos,
magdalenas que hacía mi madre pusiera ni canela, vainilla, nuez moscada,
jengibre, cardamomo…..que va que va. Os soy sincera, muchas de ellas las he
descubierto gracias a vosotras/os y solo con eso ya vale la pena seguir en este
mundo, y ahora hasta las pongo al pan y no sabéis el sabor que le da, vamos que
el día que lo compro…mmmmm, ya no es lo mismo.
Entiendo que no gusten a
todo el mundo, en casa…cuesta, de momento su pan es sin especias.
Hoy os traigo un pan que le tenía muchas ganas, me decidí a hacerlo cuando vi esta receta en el blog de Paula, el cual os recomiendo. Le he hecho algún pequeño cambio y os aseguro que es de aquellos que voy a repetir, personalmente me parece delicioso, suave, con ese toque a especies tan sutil, tierno…
Hoy os traigo un pan que le tenía muchas ganas, me decidí a hacerlo cuando vi esta receta en el blog de Paula, el cual os recomiendo. Le he hecho algún pequeño cambio y os aseguro que es de aquellos que voy a repetir, personalmente me parece delicioso, suave, con ese toque a especies tan sutil, tierno…
INGREDIENTES:
·
120 gr. de azúcar
de caña integral.
·
50 gr. de
miel.
·
330 ml de
leche desnatada sin lactosa.
·
140 gr.
harina integral de centeno.
·
200 gr.
harina integral de espelta.
·
125 gr. de kéfir.
·
2 ctas. de
especies * (canela, jengibre, nuez moscada, cardamomo y clavo).
· 2 cucharaditas bicarbonato.
* Anís no puse porque no
tenía, la próxima vez.
En un bol ponéis las
harinas, el kéfir, las especies y el bicarbonato y lo mezcláis.
En otro cazo ponéis la
miel, el azúcar y la leche y lo calentáis hasta que todo se mezcle bien.
A continuación tiráis la
mezcla de la miel, azúcar y leche en el bol y lo vais removiendo hasta que todo
quede bien mezclado.
Mientras hacéis todo esto
encendéis el horno que se vaya calentando.
La mezcla anterior la ponéis
en un molde engrasado con aceite y lo ponéis al horno a 180º unos 25 minutos y
a 200º otros 25-30 minutos.
Y ya esta, lo desmoldáis
y cuando este frío ya lo podéis comer, solo, en dulce con un poco de mermelada
por encima o con queso fresco, de todas formas esta muy rico.
Buen fin de semana a
todas/os.
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